Según diversos estudios, se estima que alrededor de 15 millones de personas cada año sufren suplantaciones de identidad en todo el mundo. La suplantación de identidad consiste en hacerse pasar por otra persona para cometer actividades delictivas. Y una de las herramientas más usadas para realizar este tipo de suplantación, es el deepfake: Un tipo de contenido digital creado mediante el uso de Inteligencia Artificial. Su realismo puede llegar a ser tan convincente que es difícil distinguirlo del contenido genuino. Pero esto, aunque parezca muy moderno, lleva haciéndose toda la vida. Más concretamente desde 1697. Desde que Charles Perrault escribió Caperucita Roja. Podríamos decir que el cuento de Caperucita Roja fue el primer deepfake de la historia. Además, la historia de Caperucita es conocida en todo el mundo, los abuelos y los padres actuales siguen contándola a sus hijos y nietos. Es un ejemplo de cuento clásico que vive en el corazón y en el imaginario colectivo de la gente.